Anuncios

Potomanía, una obsesión peligrosa

125389-700-500

Es ya una imagen común en las ciudades: una mujer pegada a una botella de agua. Donde ella va, va también su botella. Parece un signo de salud, de modernidad, hasta de elegancia. Pero beber agua, por muy necesaria que sea para el organismo, tiene un límite, como todo.


De lo contrario estamos ante la potomanía o polidipsia psicodélica –del griego potos (bebida, agua potable) y mania (manía), es decir, la manía por beber agua–. Se trata de un síndrome caracterizado por el deseo compulsivo de beber gran cantidad de agua, sin sentir sed y con una sensación placentera, como resultado de una enfermedad mental.

“Estos pacientes se pueden llegar a beber entre 8-10 y hasta 15 litros de agua diarios, dependiendo de la gravedad del caso”, explica Enriqueta Ochoa, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal, quien advierte de que, cuando el organismo no resiste más, los afectados entran en coma y fallecen.

Según la psicóloga Paloma Carrasco, en la potomanía se sigue un patrón bien parecido al que se obsesiona por el deporte o las dietas para estar delgado: “Al beber agua compruebo cómo mejoro y me alivio, pero a la vez, refuerzo el pensamiento de que el agua es necesaria para estar sano y/o adelgazar, y la obsesión sigue creciendo; sin darme cuenta, estaré esclavizado por una botella de agua”.

Beber y beber… hasta acabar en el hospital

Alicia tiene 22 años y es una de esas chicas jóvenes que a todas horas va enganchada de una botellita de agua, porque ha escuchado machaconamente que el líquido elemental embellece, rejuvenece, adelgaza y ayuda a dejar de fumar.
Emulando a modelos y actrices, cuyo secreto del éxito siempre es beber mucha agua, esta madrileña se tomó su ejemplo en serio como si la vida le fuera en ello y la vida casi se le fue.

Entre sorbo y sorbo, terminó ingresada en el hospital Ramón y Cajal tras caer desplomada junto a su inseparable botella porque su corazón, sus venas y sus riñones estaban extenuados de tanta inundación.

“Cuando abrí los ojos en la sala de urgencias me sentía tremendamente agotada pero conseguí preguntarle al médico qué tenía y cuando oí algo así como ‘potonosequé’ me quedé perpleja, porque no tenía ni idea de lo que era eso”, relata.

Un trastorno asociado a otras psicosis

Descartadas causas físicas como la diabetes o trastornos hipotalámicos que lleven a ingerir agua en exceso, la potomanía –según la doctora Ochoa– puede clasificarse como “un trastorno alimentario no específico” asociado a otras patologías psiquiátricas.

Como la anorexia o la vigorexia, el número de personas adictas al agua crece de forma significativa en la sociedad actual donde se idolatra la apariencia física: “Se bebe por una obsesión por la salud hasta que se hace de forma compulsiva y sin control”.
“Lo más frecuente es que este síndrome aparezca en el contexto de una psicosis crónica, también en algunos tipos de demencia o en una anorexia nerviosa, donde el consumo excesivo de agua se utiliza para mitigar el hambre y forzar la pérdida de peso”, opina la nutricionista María de las Mercedes Gabin.

Pero esta ingesta desorbitada produce dilución de sodio, potasio y magnesio en sangre, con la aparición de calambres, agotamiento y pérdida de agilidad mental, hasta que se sufren graves alteraciones de la función renal.

Otras consecuencias, ha pormenorizado Gabin, pueden ser náuseas, diuresis, cefalea, convulsiones, parálisis, insuficiencia cardíaca congestiva, letargia, coma y muerte.

El tratamiento agudo de este síndrome es restringir la toma de líquidos, lo que puede requerir la hospitalización y vigilancia estrecha del paciente, la corrección de los problemas físicos que ha ocasionado y, fundamentalmente, realizar el abordaje de la enfermedad de base (psicosis, demencia, anorexia nerviosa, etc).

Anuncios

Acerca de Charly Comparte

Todo el contenido subido es esfuerzo y dedicación de horas de trabajo de los editores para mantener la pagina actualizada para usted así que déjele un comentario amable para manifestar su gratitud de que usted aprecia el esfuerzo que ellos hacen.

Publicado el 11 enero, 2016 en Salud y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Deja un comentario!!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

The Gypsy Journals

documenting my travels through film and photos

Everywhere Once

An adult's guide to long-term travel

catching days

"How we spend our days is, of course, how we spend our lives." Annie Dillard

Corasteel

Unfiltered Thoughts

A %d blogueros les gusta esto: